Invertir: Reflexiones de aprendiz

Nunca te rindas

El artículo de hoy no se va a centrar en las inversiones de una manera específica. Va a ir más de filosofar y de cómo veo yo el mundo de invertir. Estos días he mantenido varias conversaciones con mi pareja, en relación al propósito de vida de cada persona. De cómo, erróneamente, nos focalizamos en percibir el entorno de color blanco o negro. Lo cual, nos causa tal falla en el estado anímico, que termina derivando en una crisis de personalidad y una pérdida de estabilidad emocional. Cuando realmente, hay una variada gama de grises que no queremos aceptar.

Todo nuevo proyecto o camino que iniciamos, viene cargado de altas dosis de motivación, energía y tesón. Con un afianzamiento total en cuanto a la creencia de que tenemos que recorrer nuestro propio camino, y así poder explotar esa esencia y peculiaridad que como humano nos ha sido asignada. Y que no cabe duda, nos hace exclusivos.

Y es que, cada persona es diferente al resto de los mortales. Pero, ¿por qué no mantenemos inalterable ese principio siéndole fiel y tendemos a reflejarnos en los demás? Básicamente por falta de confianza en uno mismo. Iniciado el camino, intentamos absorber el alto grado de conocimiento de nuestros semejantes en el sector. Lo cual nos lleva a abandonar, poco a poco, nuestro camino. Para luego plagiar y adoptar unas costumbres y visiones que no son propias de nuestra esencia.

Desde que creé Pasionporinvertir.com, he intentado mantener una visión personal del mundo de las inversiones. Pero inevitablemente, he terminado contaminándome bastante de la tónica que se mueve en los diferentes foros y redes sociales de Value Investing.  Para nada es una crítica a la visión de los demás. Pero si habría que pararse a pensar, cuánto de lo que consumimos es formación y cuánto es la visión de otro inversor, que puede generarnos una manipulación en la manera de captar la información. Deberíamos destinarle al consumo de opiniones o narrativas externas, un tiempo inferior a una cuarta parte. Dejando así las restantes tres cuartas partes a razonar, pensar y seguir “nuestro” camino.

Caemos en un graso error si pensamos que todos los mentores a los que seguimos poseen la verdad absoluta. Si has leído el “Cisne Negro”, te habrás dado cuenta de que, a la hora de ocurrir un suceso interfieren tal magnitud de variables, que yo personalmente dudo de la existencia de un humano que las tenga al 100% bajo control. Hay que ser sensato y tener claro que es importante aprender de los errores de los demás, para evitar tropezar en ellos. Pero no debe ser excusa, para imitar un camino que no es el tuyo.

Mi recomendación para el mundo de la inversión no es otra que, una continua formación y mucha perseverancia (con sus buenas dosis de disciplina y organización). Te vas a caer mil veces y mil veces te vas a levantar. Todos en nuestros comienzos hemos aprendido perdiendo. De ahí la famosa frase que dice mucho Alejandro Estebaranz “O ganas o aprendes”. No te desanimes y absorbe todo lo que puedas. Pero nunca dejes de lado tu lógica y tu razonamiento. Estoy seguro que vas a acertar más sobre un negocio si, tras un buen análisis fundamental, te paras a entender el funcionamiento del negocio. Razonando en relación a cómo crees que le afectaría a la sociedad su desarrollo (positiva y negativamente) y viceversa.  Entra en foros relacionados con su temática, inmiscúyete y lee a los profesionales del sector.

Aunque muchos critiquen a la escuela austriaca. Esa visión de la economía te va a permitir ver hacia donde pueden encaminarse las políticas de un país. El hecho de que puedan ser políticas con más apertura o menos para la economía, tanto en el ámbito económico, como social. Pueden decir mucho de lo bien o mal que puede desarrollarse tu negocio en un futuro próximo. Piensa, piensa y piensa. Y como dice Daniel Lacalle, “Out of the box”. No sigas a la multitud y desarrolla tu camino.

Para terminar

Os aporto un párrafo de N.N. Taleb que nos va a servir para reflexionar este fin de semana. El tenor literal dice así: “Más allá de las distorsiones que nos provoca la percepción, hay un problema que tiene su propia lógica. ¿Cómo es posible que alguien, sin contar con pista alguna sea capaz de tener una serie de puntos de vista perfectamente sensatos y coherentes, que se ajustan a las observaciones y respetan cualquier posible regla de la lógica? Pensemos que dos personas pueden mantener creencias incompatibles basándose exactamente en los mismos datos. ¿Significa esto que existen posibles familias de explicaciones y que cada una de ellas puede ser igualmente perfecta y sensata? Desde luego que no. Puede haber un millón de maneras de explicar las cosas, pero la explicación auténtica es única, esté o no, a nuestro alcance.”

¡Buen finde inversores!