Principios, valores y dinero

principios y dinero

En las finanzas personales todos nos centramos demasiado en tácticas. Por supuesto que es importante gastar menos dinero del que ganas, aprender a invertir y gestionar tu cartera para obtener una rentabilidad aceptable. Pero hay una cosa que puedo garantizarte y es que, alcanzar tu objetivo monetario será difícil a menos que tengas bien marcadas las pautas que vas a seguir para relacionarte con él. Pasemos a valorar…

¿Sabes qué es lo que te impulsa a hacer las cosas?

Todos elogian el gastar dinero en lo que valoran. Pero nadie se ha parado a preguntarse si lo que valora puede haber sido construido por valores que no son los suyos. Y que probablemente se hayan construido por influencia del entorno.

Es muy común ver gente que no realiza una autorreflexión y así es bastante complejo poder identificar lo que nos importa. Los principios adquiridos se han adherido a ti al crecer. Desde pequeñito, tus padres han estado configurándote con ellos. Valorando la seguridad, el trabajo duro y los logros por encima de otras cosas.  Priorizando la estabilidad sobre la pasión.

Para continuar, nos vendrá la sociedad para decirnos que hay que aceptar la conformidad, que premiemos el éxito hacia el exterior, con una gran casa, un gran coche, ropa cara y mucho dinero.

Y de repente, va a llegar un día que te des cuenta de que has hecho las cosas “correctas” y aún no eres feliz. Que tus principios vinieron de todos los demás, pero no de la persona más importante, que eres tú.

Valorando

El valor que le das a las cosas se define en la manera de aplicación de dos factores: el tiempo y el dinero.

Deberíamos analizar y detectar cuánto dinero necesitamos para vivir una “buena vida” en nuestros propios términos. Y para poder definirlo debemos saber qué es lo que valoramos.

Podemos analizar varios ejemplos

  • Existen personas que viven en barrios donde el alquiler es bajo debido a ser un barrio más deprimido. Y sacrifican este apartado para poder viajar durante todo el tiempo.
  • Hay otras personas que nunca viajan para poder ir a restaurantes con estrellas Michelin.
  • También tenemos a padres que no gastarán nada para ellos, pero que no van a dudar a la hora de pagar actividades o juguetes para sus hijos.
  • Otros prefieren gastar el 50% del sueldo en su alquiler/hipoteca. Ellos prefieren vivir en un hogar tranquilo y pacífico. Priorizando este tipo de calidad de vida sobre otras cosas.

 

Lo que tú valoras es exclusivo de tu propia personalidad e intereses. En mi caso, me satisface mucho pedir comida a domicilio. Cenar Sushi en casa con Netflix me genera una inmensa satisfacción.

Por otro lado, no le doy mucha importancia a la moda. Mi armario tiene 5 camisetas, 3 polos, 3 camisas, 2 vaqueros y 1 chino. Y mi gasto anual en ropa no suele ser superior a 100 euros.

Mentiría si dijera que no me gustan los coches de gama media-alta. Pero procuro cuidar el que poseo actualmente para que a largo plazo haya supuesto un coste de mantenimiento muy bajo.

No tengo necesidad de vivir en una casa enorme. Soy feliz en mi casa actual, que es un pequeño piso situado a las afueras donde se respira tranquilidad. Me supone un coste mensual del 18% del sueldo.

Decidir qué valoras es el primer paso para definirte una meta con el dinero que vas a ahorrar y adonde quieres llegar. Cuando no estás seguro de tus prioridades, es fácil quedar atrapado en gastos irreflexivos que otras personas consideran normales. También es fácil gastar demasiado en cosas que no valoras.

Pero una vez que sepas lo que valoras, puedes comenzar a ponerle un precio a eso. Y preparar un plan financiero de ahorro e inversión, que te permita marcarte un objetivo.

Recuerda lo que dicen los minimalistas:

Si apuntas demasiado bajo, te estás privando. Si apuntas demasiado alto, te estás entregando sin obtener un valor agregado.

Conclusión

Reflexiona sobre lo que te gusta, sobre tus prioridades y qué objetivos tienes en la vida. Luego adáptalo a tu control de la economía personal y márcate un plan financiero de ahorro e inversión.

Quiero pensar, que si estás leyendo este blog es porque andas en busca de la Libertad Financiera, como yo. Recuerda que la base de todo es el ahorro, la renta variable va a ayudarte a sacarle una rentabilidad aceptable al mismo y el interés compuesto hará todo lo demás.