Aprende a administrar tu dinero (aunque ganes poco)

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Probablemente debiera ser una asignatura obligatoria en nuestros colegios. Por norma general, la mayoría de nuestros conocidos nunca ha seguido unas pautas correctas a la hora de administrar el dinero que ganan. Hoy voy a hacer un desglose de la forma en que administro mi sueldo. Así que dale a “leer el contenido” y aprende una nueva fórmula de cómo administrar tu dinero.

Allá por el año 2003 empecé a trabajar en una empresa del sector de la construcción. Me tocó ponerme el “uniforme laboral” y entrar en el segmento de los trabajadores. Con ello aparecieron en mi vida nuevas obligaciones, a la vez que ingresos mensuales periódicos.

En esa época fue clave la figura de mis padres. Que no dudaron en sentarme y darme unas charlas sobre el sueldo y el ahorro. Con el objetivo de que no entrara en la famosa “incultura financiera” de gastarme todo lo que ingresaba. Sobre todo a tal temprana edad, donde mi obsesión eran las motos, los coches y la ropa de marca.

Por supuesto, tuve mis clases teóricas y prácticas. Porque como buen joven, tendía a descarrilar en ciertos momentos. A pesar de ello, pude integrar con firmeza unas pautas que me valdrían en el futuro. Ya que pude observar a posteriori como mucha gente caía en la bola de nieve de las tarjetas de crédito. Todo ello debido a una mala gestión de su economía.

Si alguno de vosotros se ha leído el libro de “Padre Rico Padre Pobre – Robert Kiyosaki”, ya habrá interiorizado que, del sueldo que ingresamos, primero debemos cobrar nosotros y luego pagar al resto. Traducido a un lenguaje más coloquial, primero ahorra y luego paga lo que debes. En el caso de que no lo hayas leído, te lo recomiendo.

A continuación, os voy a desglosar como entiendo yo lo que debe ser la gestión del sueldo. Y confío en que este artículo pueda llegar a jóvenes que estén arrancando en el mundo laboral. Si tenéis algún familiar o conocido al que le pudiera ser de utilidad este artículo, os agradecería que se lo hicieseis llegar.

Cómo administrar tu dinero

Lo primero que debemos tener claro a la hora de administrar el sueldo, es entre qué “compartimentos” lo distribuiremos.

 

  1. Ahorro a Largo Plazo

  2. Gastos Fijos

  3. Gastos Variables

  4. Ahorro a Corto Plazo

Ahorro a Largo Plazo

El primer compartimento con el que trabajaremos será éste. Aquí irá destinada la parte del sueldo al que debemos sacarle rentabilidad y que se multiplicará gracias al interés compuesto. Deberemos buscar un vehículo de inversión que nos permita al menos igualar la inflación. Lo cual evitará una pérdida del poder adquisitivo.

Deberás marcarte un porcentaje fijo del sueldo. Y siempre enviarte a tu cuenta de ahorro dicha cantidad. Si te programas una transferencia periódica, te será mucho más cómodo y evitarás malas tentaciones de usarlo para otros menesteres. En mi caso siempre me pongo el 10%. Si cobras 1.000 euros, deberás destinar 100 euros a este compartimento.

Gastos Fijos

En este compartimento irá destinado el importe que englobe los gastos fijos. En el que incluiremos todo lo necesario para vivir, como puede ser la hipoteca, seguros, teléfono, luz, agua, alimentación, gasolina, etc.

Estos gastos son los hacen quebrar muchas economías personales. Porque las personas van aumentándolos en la misma proporción en que el jefe les aumenta su sueldo. Mentalízate que el consumo excesivo no da la felicidad. Y el hecho de que te compres un coche o una casa más grande no va a conseguir que seas una persona más alegre. Esa sensación te va a durar unos meses. Luego, volverás a situarte en el mismo nivel de estado anímico, tengas un Volkswagen Golf o un Porsche Cayenne. Ya habrá un momento futuro en el que puedas comprarte el Porsche, pero no lo hagas para ser más feliz ni tampoco porque te hayan subido el sueldo a 3.000 euros.

Siguiendo la línea del ejemplo, imagina que tus gastos fijos ascienden a 600 euros. Por tanto, del total de los 1.000 euros, habremos destinado 100 euros al ahorro a largo plazo y 600 euros a los gastos fijos. Nos quedan 300 euros.

Gastos Variables

Aquí van los caprichitos del mes. Esas cenas con amigos o pareja. Ir al cine a ver un estreno. Comprarte un libro, un juego o irte de fin de semana de acampada. Eres libre de disponer de esta parte, pero aprenderás a dejar algo libre para el “exceso”. Luego hablaremos del “exceso” que situaremos dentro del ahorro a Corto Plazo.

Ahorro a Corto Plazo

Este compartimento lo he colocado en cuarto lugar, pero es muy importante que sea el que primero llenes. Te explico. Este ahorro es el que te va a permitir afrontar una reparación costosa de la casa o del coche. El que te va a permitir salir de un imprevisto.

Podríamos decir que este ahorro puede equivaler a 2 sueldos. Imagina que empiezas a trabajar, pues tu primer objetivo debería ser el rellenar este ahorro con el equivalente a dos sueldos. Tardarás lo que tu capacidad de ahorro te permita. Pero céntrate en él primero.

Tras conseguir llegar al ahorro mínimo obligatorio, este ahorro seguirá creciendo. Aquí es donde entra el “exceso” del que hablábamos antes. De los 300 euros de gastos variables, imagina que has usado 200 euros y cierras el mes con 100 euros sin gastar.

Los 100 euros los llamaremos “exceso”. Los mandarás a la cuenta de Ahorro a Corto Plazo. Y como tienes cubiertos tus dos sueldos (2.000 euros). Empiezas el mes siguiente con 2.100 euros en ese compartimento.

El “exceso” es el ahorro que yo uso para los caprichos gordos. Ese resto se va acumulando en tu Ahorro a Corto Plazo y va creciendo sin que te des cuenta. Y de repente, cuando se cruza por tu camino un iPhone o un viaje a Londres, es cuando miras tu Ahorro a Corto Plazo. Y tiras de él para poder darte ese capricho que te mereces por dejarte la piel todos los días.

También puedes ser como yo y utilizar gran parte de ese “exceso” para tus inversiones o “Ahorro a Largo Plazo”. Ya que crees en el interés compuesto como en el maná de la vida. Pero, siempre hazlo a final de mes.

Es MUY IMPORTANTE que nunca uses los primeros 2.000 euros de este compartimento para ningún capricho. Esos solo valen para imprevistos, así que no hagas trampas.

Para terminar

Puedes aplicar esta regla para cualquier sueldo, respetando el porcentaje del 10% para el ahorro a Largo Plazo. Por lo que, si cobras 1.800 euros, te tocará ahorrar 180 euros y tener un fondo de Ahorro a Corto Plazo de 3.600 euros. A continuación, te voy a poner una imagen para que entiendas mejor el funcionamiento de este sistema. ¡Hasta la próxima!

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