Coste de oportunidad

coste de oportunidad

En el mundo de las inversiones, el “coste de oportunidad” es el coste de elegir una inversión sobre otra que hubiera sido más rentable. Los costes de oportunidad son invisibles en tu balance personal, pero son una consideración muy real al tomar decisiones de inversión.

¿Cuál es la fórmula para calcular el coste de oportunidad?

Coste de oportunidad = Rentabilidad de la opción más lucrativa no elegida – Rentabilidad de la opción elegida.

 

Imaginemos que hemos recibido una herencia y decidimos invertirla. Después de investigar las opciones, decidimos invertir en bonos de alto rendimiento. El alto rendimiento tiene un año decente, con un rendimiento del 8%, pero las acciones de Apple han tenido un año aún mejor, con un rendimiento del 30%. Esa diferencia del 22% sería tu coste de oportunidad.

En la vida real, el coste de oportunidad es un concepto difícil de precisar. Ya que hay literalmente miles de opciones de inversión que puedes hacer. Y siempre habrá algo en lo que podrías haber invertido que te habría brindado un rendimiento más alto que la inversión que elegiste inicialmente.

Probablemente sea mejor el concentrarse en encontrar inversiones que se ajusten a tus objetivos a largo plazo, en lugar de tratar de minimizar los costes de oportunidad.

Aplicaciones reales

A continuación, vamos a ver algunas aplicaciones reales del concepto de coste de oportunidad que como inversor puedes poner en práctica.

• Asegúrate de no ser demasiado conservador. Es cierto que se requiere un enfoque conservador en muchas situaciones, particularmente en los casos de inversores retirados o que necesitarán su dinero en un corto período de tiempo. Pero, nosotros, los inversores que somos más jóvenes podemos darnos el lujo de asumir un mayor riesgo a cambio de mejores rendimientos, aprovechando obviamente el largo plazo. Como resultado de ésto, podríamos decir que para un joven de 35 años es un coste de oportunidad bastante significativo el adoptar un enfoque demasiado conservador desde el principio (por ejemplo, invirtiendo en bonos donde tengan una rentabilidad anual del 5%)

• Ten en cuenta que el coste de oportunidad es una función del tiempo. Mantener una inversión de bajo rendimiento durante meses o incluso años puede llevar a costes de oportunidad mucho más altos. Al igual que la decisión de asegurar una baja rentabilidad durante un largo período de tiempo.

• El coste de oportunidad en la inversión debe verse desde la perspectiva de tu situación financiera personal. ¿Sería mejor pagar deudas o destinarlo a la inversión? Si un inversor obtiene un rendimiento del 5% en una inversión, pero a la par está pagando un 18% anual en los intereses de su tarjeta de crédito, esa persona está, de hecho, perdiendo dinero, no ganándolo.

• Finalmente, el coste de oportunidad puede ocurrir cuando una inversión total evita que se pierda la oportunidad de aprovechar las importantes caídas del mercado. Imaginemos, por ejemplo, que tenemos $6000 para invertir y entramos con $3000 en Facebook a un precio de cotización de $200. Luego se produce el batacazo tras la presentación de las cuentas trimestrales, con lo que alcanza los $150 dólares (precisamente ahora mismo anda por los $156). En este nivel de cotización utilizamos los restantes $3000 que tenemos en cash y logramos bajar el precio medio de cotización a $171,42. Un inversor que hubiera destinado todo el capital a entrar a $200 hubiese tenido un coste de oportunidad significativo respecto al primero.

 

Conclusión

El coste de oportunidad nunca debe ser una consideración primordial, ya que te puede llevar a asumir más riesgos de los que deberías en un esfuerzo por obtener el mayor rendimiento posible. Pero a la vez, es importante tener en mente el concepto y ser consciente de él, para así mantener tus costes de oportunidad al mínimo razonable.