¿Tomamos las riendas o seguimos dependiendo de los demás?

knight

Este blog nació con la idea de poder ayudar a familiares y amigos a comprender la inversión en valor de una manera algo más profunda. He intentado agrupar la valiosa información que he podido aprender de otras personas, las cuales considero unas visionarias en este mundo de la inversión. Creo que he recabado suficiente información como para tener una guía que permita arrancar con potencia en este mundo. A partir de ahora, escribiré libremente sobre casos específicos y expondré mis opiniones al respecto.

Todos debemos iniciar la andadura de la inversión formándonos teóricamente. Para así poder llamar a las cosas por su nombre y no andar dando palos de ciego. Pero es igualmente importante, soltar la mano del que te enseña a caminar para comenzar a descubrir por ti mismo el camino.

 

Si me lo permites voy a exponerte mi visión de ciertos aspectos. 

Seguramente tendré lectores de diferentes estilos de inversión. Desde los que gestionan su patrimonio de una manera activa y directa, comprando sus propias acciones y tomando decisiones de entrada y salida. Pasando por los que organizan su cartera con diferentes porcentajes de fondos de inversión. Y terminando por los que se indexan a un índice mundial o de un territorio/sector específico.

Yo me englobo en el primer grupo. ¿Por qué? Pues es muy sencillo. Yo me he comprometido a aprender a invertir e intentar conseguir una rentabilidad anualizada del 15-25% (Bajo mi punto de vista un porcentaje posible para un inversor privado). Y me he dado un plazo de 10 años para poder responderme. Todo lo que baje de ese porcentaje no me compensará teniendo en cuenta las horas extras que dedico al día, además de mi otro trabajo, hogar y familia.

De darse el caso de no cumplir mi objetivo. Iría directamente a la otra vertiente. La lógica me dice que o me indexaría al SP500 o a un índice mundial, siempre y cuando exista un alto porcentaje en territorio estadounidense. Cuando empiezas a entender porqué un país como Estados Unidos ha llegado donde ha llegado y logra mantenerse, empiezas a entender mucho de cómo funciona el mundo, en cuestión de mercado, de aspectos sociales, de potencia militar y como no, de la Bolsa. Para mi Europa es una casa infectada por una plaga de políticos, de regulaciones. Vamos, un cáncer en potencia para el libre desarrollo de una empresa.

Nunca elegiría la opción de irme a fondos value gestionados por otras personas. No comparto las comisiones actuales que se cobran a los partícipes y tengo reticencia a depositar mi dinero y mi futuro en las manos de otro Homo Sapiens. A mí lo que me vale, es acertar YO y fallar YO. No quiero depositar mi destino en las manos de otro individuo. (Ésto me lo enseñó mi dolorosa inversión en pozos petrolíferos en Texas y Oklahoma).

Las 3 preguntas más importantes para invertir en renta variable me las enseñó mi padre.

Curiosamente, se escriben igual las tres. ¿Estás dispuesto a perder TODO el capital?

Pues así de simple, repítetelo tres veces. Como te respondas NO en alguna de las tres. No entres en renta variable. Mejor vete a la renta fija o mete tu dinero debajo del colchón. Lo principal es ser feliz y dormir bien.

No llego a entender en las redes sociales cuando veo las ciertas reacciones de los partícipes de diferentes fondos de inversión (últimamente con el Cobas FI). Destilan rabia y odio porque el fondo les baja un 5-10%. Y se ponen a criticar la gestión del gestor de turno, llegando a descubrir sus propias miserias. Ya  que no son capaces (por inseguridades) de gestionar su propio patrimonio eligiendo acciones, pero tienen la superioridad intelectual en cuanto a funcionamiento del mercado, de poder calificar a un gestor que lleva más de 20 años gestionando cientos o miles de millones, con unos resultados superiores a la media del mercado.

Para mí, esta clase de personas no son sinceras consigo mismo. Ni son humildes, ni han logrado madurar. ¿O no es acaso una posición inmadura e irresponsable el que quieras que otro te saque las castañas del fuego (obtener rentabilidad) porque tú no eres lo suficientemente valiente para hacerlo por ti mismo (invertir y sufrir psicológicamente los vaivenes de La Bolsa)?

 

Y además cuando el gestor se “equivoca”, el partícipe desde su cómodo sofá critica las “erróneas” decisiones y se siente defraudado. Déjame decirte que lo primero que tienes que aprender si vas a entrar en Bolsa es a aceptar tus virtudes y defectos y solo tú eres responsable de tus elecciones y sentimientos en la Bolsa y como no, en la vida.

Echar la culpa de tus males a otros, es no atreverse a salir de debajo de la capa de papá y mamá, para empezar a tomar decisiones por ti mismo con sus propias consecuencias. Sean negativas o positivas.

Cambiando de tercio

Warren Buffett, un genio de la inversión en valor y del mundo empresarial, aún no nos ha desvelado su verdadera estrategia a la hora de entrar y salir de una empresa. Y todo el mundo anda expectante, para ver si algún día nos deleita con algunas pistas. En cambio, tenemos otra mayoría de grandes gestores que sí que nos indican como “toman sus decisiones de entrada y salida”.

Y yo me pregunto, realmente el segundo grupo aun cuando nos explica su manera de operar, ¿nos está transmitiendo su verdadero estilo de inversión? Creo que no. Y no porque ellos quieran ocultar nada. Simplemente creo que ni ellos mismos son conscientes al 100% de todos los factores y variables que influyen en su entorno a la hora de tomarlas.

Entran en juego un cúmulo de variables de las cuales controlarás un 60-70% pero el resto vienen determinadas por tu carácter, la educación que has tenido a lo largo de tu vida, tu estado anímico, tus miedos y además de eso, cada año que pase irás adquiriendo experiencias de todo tipo que afectarán a la manera de afrontar un nuevo desafío.

Y es que, si no nos da el tiempo para leer todos los libros que tenemos en la sala de espera, imaginad para dedicar tiempo en escribir como actuamos y poder expresarlo acorde a la realidad. Probablemente serían capaces de escribir mucho mejor sobre “quienes somos y como actuamos” el propio Facebook o la CIA antes que nosotros mismos.

Para concluir, parece que no nos queda otro camino, que seguir el nuestro propio y aprender de él a base de buenas y malas experiencias. Queda claro que es un proceso largo y, además, la experiencia solo se adquiere caminando y superando desafíos. Difícilmente intentando emular triunfos pasados de otros.